¿En qué  radica tu belleza? 

Estado


Dime en que  radica tu belleza,  esa caso  en tu carácter o en esa cara de  tristeza.  

Dime niña de ojos de miel por  qué tienes tan terraza la piel. No tengas miedo y ven solo quiero quiero estar a tu lado otra vez. 

Dime por qué  tu sonrisa me ignotiza   y tu cabello hace que me pierda en tan pequeño espacio. Vamos , dime niña que tienen tus pasos.

Me encanta contemplar tu espalda tato como las palmas de tus manos.  Mas  te confieso que muero por probar tus labios.

No importa que no digas nada, quédate así callada mientras yo sigo descifrando  tu belleza aquí con mi imaginación, haciendo  a un lado la lógica para  soñar con la agonía de mi alma en una ilusa pregunta retórica  ¿ Tienes idea de cuanto me gustas? 

Anuncios

Te vas 

Estado

Diste media vuelta y levantaste la mano derecha, avansaste y ahí me di cuenta que sentía las mismas ganas de abrazarte como aquel día en la biblioteca, pero tanto tiempo me a ayudado a no forzar nada. 
Un año no es garantía, solo pensarlo es agonía  en vida, prefiero no ver asia  adelante porque no veo tu figura en ningun lado, y si la veo es tu mano alzada de nuevo  disiendome adios.
No olvides que soy esa mujer con la que puedes viajar a todas partes sin conocer el límite. 

 Y que  vos sos ese hombre cuya nobleza es capaz  de transformar en un istante mi corazón.

Posdata siempre voy a sonreír.SD

Esto siento 

Estado

Tengo miedo porque la herida se està habriendo, pero no entiendo què pasa solo tomo el medicamento, distancia y silencio, para que cuere pronto.

                                ***

 Otra vez librè una batalla contra el demonio, solo èl puede hacer que llore de ese modo. 

Otra vez siento que llorè  tanto que no quiero vilver a habrir mis ojos, ¿Es por eso o por que no quiero ver claramente mi realidad?

La realidad que me cuesta entender, me cuesta  resignarme a tu ausencia, me cuesta imaginar que mi nombre ya no ocupa ni tu mente ni tus planes futuros, me cuesta no pensar rn ti.

Hoy tengo miedo y no es miedo a perderte, es miedo a no poder olvidarte nunca, tengo miedo a vivir amandote mientas me olvidas  

Un analgésico o tú, por favor 

Estado

Busco desesperada entre mis pertenencias un analgésico fuerte para mitigar el dolor. Aquí está.

Ya ha pasado una hora y el dolor sigue igual. Intento aplicando calor, cambiando mi posición, me hago terapia emocional, ¡y nada!.

Dos horas y sigo igual. Todos duermen, y yo, como que la noche no vino para mi. ¿Por qué siento esa sensación de que no he tomado nada?

Cuatro horas y la desesperación me ha hecho encender las luces, sentarme y crear un analgésico más eficaz.

                            ***

Está bien, lo admito, es a ti a quien necesito, son tus brazos sobre los míos, tu pecho junto a mi espalda lo que me urge.

Es tu respiración fuerte, casi desesperada lo que ayudaría con este dolor 

Mi piel ya está roja, me arde, no la siento tersa como minutos atrás. Para esto necesito tus dedos entrelazados con los míos.

Siento una punzada en el pecho, para eso necesito…

                         ***

¿Por qué no funciona? ¿Por qué me sigue doliendo?

– No te engañes, ¡sé sinsera!. Lo que buscabas era poder recordar el olor de su cuerpo.

-¡Qué suerte y qué lastima!, ya no lo recuerdo.

No creo que sea hilo rojo  

Estado

Dicen que un hilo rojo nos une para siempre. Yo no creo que sea así, creo que es un hilo verde.

Siempre que escapamos uno del otro tenemos la certeza de que nos buscaremos, por miedo a perder lo que hemos construido, por miedo a desperdiciar todos estos años.

Nos aferramos a lo que quizás no exista, con tal de llenar la soledad que nos acompaña desde el vientre.

En tus ojos veo ese hilo de esperanza que te mueve a intentarlo una vez más, y crees que lo haces por amor, no cariño, eso se llama cobardía.

No es un hilo rojo lo que nos hace volver a encontrarnos, no es por eso que hoy he tenido noticias tuyas, no es por eso que nos hemos encontrado de nuevo en la cafetería, no.

Tú y yo sabemos lo que nos gusta. La esperanza nos permitió conocernos, tanto, que ya sabemos donde buscarnos, y la cobardía nos impide olvidarnos. ¿Lo entiendes? no es un hilo rojo.

Oración

Estado

Sé que ayer te reclamé y en la noche te grité, pues he interpretado tu silencio como abandono y  a veces castigo.

En mi no hay humildad, mucho menos fe para confiar que no me haz  abandonado, solo tengo terquedad y soberbia.

La razón me mata, pero es exitante cuestionarlo todo, es exitante hasta que me descubro nada.

Me sorprende reconocerme nada, inútil y mala, cuando meses atrás no me creo todo, pero si mucho, mi felicidad era falsa, sin embargo eso me consolaba. 

Hoy, después de provocarme tantas heridas que aún no puedo sanar, te imploro me ayudes a encontrar la felicidad. 

Pero no fui cobarde

Estado


Estábamos solas y pensábamos hacerlo, el corazón se nos aceleró, ella subió la mano y las tocó, yo solo pensaba si eso me haría sentir mejor.

Nos vimos a los ojos y nos pusimos a reir, jamás tendríamos el valor o la cobardía de arriesgarnos de ese modo.

Si yo hubiera apagado la luz ese día muchos rincones hubieran quedado a oscuras, a muchas  mujeres les habría privado de largas tardes de carcajadas 

Si hubiera decidido cerrarme los ojos, a muchos hombres hubiera privado del placer de tocar mi cuerpo y del calor que se siente cuando amas, cuando deseas, cuando disfrutas.

Si hubiera decidido parar mi corazón, hoy no sabría lo que es amor, deseo, felicidad, sueños, dolores y decepciones.

Si aquel día ella además de tocarlas las hubiera abierto y me las hubiera dado, vos no estuvieras invirtiendo tu tiempo en esto. 

Pero no fui cobarde y espero no serlo nunca.