Minientrada

Viaje a Venezuela

Esté diario contiene las memorias de mi primer viaje por Venezuela durante las vacaciones de fin de año, las experiencias que viví en lugares turísticos y las gratas sorpresas.

Lo registro por si algún día pierdo la memoria poder leer mis aventuras, o si olvido leer que mis nietos me las lean y si ya no puedo escuchar, que mi descendencia se dé cuenta que su abuela o  bisabuela era una apasionada viajera

 

Sábado 19de diciembre

Es el primer día en Venezuela, el viaje fue muy cansado, pero  bien recompensado. Toqué tierras venezolanas a las cinco  de la mañana; me estoy hospedando en un hotel muy sencillo ubicado en el estado de  Trujillo, capital de Venezuela.

Desde la ventana de mi aviación se puede ver gran parte de la cuidad, todo es bastante calmo y muy luminoso, a lo largo puedo divisar una estatua, creo que es el monumento a la paz, un lugar turístico del que me han hablado mucho.

Según leí antes de viajar, Venezuela cuenta con dieciocho lugares turísticos y  me he planteado visitarlos todos en los cinco días que estaré por estas tierras, daré inicio a mi gira visitando el monumento de la paz.

 

 Domingo 20 de diciembre

Esta foto la tomé en mi visita al monumento, el viaje hasta ese lugar es muy cerca, cuando mucho está a cuarenta minutos de Trujillo. El  monumento es el más grande que había visto en toda mi vida, según el guía, es el más grande del mundo en honor a la virgen María, y el monumento más alto de  América, sí, es más grande que la estatua de la libertada, por unos cuantos centímetros.

La vista desde ese lugar es maravillosa, tiene cinco miradores desde los cuales pude ver casi todo el estado de Trujillo, parte de la Cierra Nevada de Mérida y parte del lago Maracaibo. Aquí dejo una foto para poder verlas en algunos años y así recordar ese gran momento.

También fui a la catedral de Trujillo, aproveché para ir a misa, tenía mucho tiempo de no volvía a la casa de Dios, y que mejor manera de hacerlo que en un viaje de paseo, así se disfruta más, el templo es algo único, muy acogedor, aunque pequeño, tiene sillas largas de madrea clara que hacen juego con los hermosos candelabros de cristal que cuelgan de un techo de aparente madera rustica y color  café oscuro, la claridad es impresionante, pues los ventanales son casi del tamaño de las paredes.

Esta catedral fue declarada monumento histórico Nacional, según una vendedora de arepas que me encontré a la salida del templo, también me contó que en ese sitio fue bautizado el primer presidente constitucional del Venezuela, el señor Cristóbal Mendoza, y muchos otros acontecimientos de gran importancia para el país sucedieron en ese lugar.

Aun me quedan dieciséis lugares por visitar.

Lunes 21 de diciembre

El día estuvo bastante lluvioso, lo que me impidió movilizarme un poco rápido  para poder cumplir mi meta de conocer los dieciocho lugares, pero no me quedé sin salir  a explorar.

Cuando el hambre me atacó,  fui a uh lugar de comidas típicas y saboree  unas cuantas arepas, estaban deliciosas, esas delicias son el plato típico, hechas a base de harina y rellenas con pollo, chorizo criollo, salchichón, queso o frijoles.

Fui a conocer Santa Anna, un municipio de Pampón, todas las casas en ese lugar se parecen, la mayoría son de color blanco, tiene verjas negras, grandes porches y aceras muy espaciosas para los que prefieren caminar; la brisa me impidió quedarme y conocer bien el lugar, pues con este clima nadie te quiere dar un tour.

Pero tengo mucha suerte, pude recopilar un dato histórico; la iglesia del pueblo lleva el mismo nombre, Santa Ana y tiene 1,653 años. No  la describiré porque esto de caminar bajo la lluvia me dejó exhausta, pondré una foto.

Casi lo olvido, conocí  la Plaza del Armisticio, en el monumento figuran Simón Bolívar y otro personaje que no legré identificar.

Espero que mañana sea un día mejor para continuar con mis visitas por los lugares famosos de este país, que ya me está recordando  las maravillas de mi querido país.

 

Martes 22 de  diciembre

El sol hoy parecía renovado y con más ganas que nunca, el calor era tremendo y mis ganas de conocer más, también.

En Valera, mi destino del día, estaba haciendo mucho frio, eso  se debía seguro a sus numerosas montañas  y riachuelos que atraviesan el poblado de Puerta, en la montaña el Llanito bordee a caballo la lagunita mientas me animaba a  dar un paseo en bote.

Fue un viaje muy relajante, pero al parecer me estoy enfermando por los cambios radicales del clima, creo que no me cayó muy bien la caminata bajo la lluvia ayer.

También fui a Boconó;   una señora de unos sesenta años que me encontré en el viaje a dicho lugar me recomendó ir a Río Negro,

Sin duda que es negro, pero no porque esté sucio sino porque sus minerales le dan esa coloración, las aguas son muy  serenas y desde donde yo estaba se veían los innumerables árboles rodeando el río.

Estaba bastante concurrido personas y algunos que andaban de paseo también, me dijeron que también existe  una Laguna Negra, excelente para practicar kayak, no fui porque no soy muy dada a las emociones tan fuertes.

No pondré foto porque la cámara se averió.

Ya me dormiré y el cuerpo me duele mucho, creo que mis planes tomarán otro rumbo.

Miércoles 23 de diciembre

Estoy muy mal de salud, la gripe me tiene abatida, y he decidido regresar a casa antes de lo previsto,

Hoy fui a comprar el boleto para regresar mañana a Nicaragua, estoy algo triste porque no pude conocer todos los lugares, pero hoy fue un día muy alegre.

Hoy me di cuenta que Venezuela celebra la semana de los museos, en ellos se celebran muchas actividades.

En el museo de Trujillo habían muchas personas, yo me le colé a un grupo de estudiantes que andaban de modulo en modulo, ellos participaron en un concurso, era sencillo, pero yo no lo hubiese podido ganar tampoco, les preguntaron cuáles eran los países asociados al ALBA y no supieron contestar, luego les preguntaron el nombre completo de Simón Bolívar y nadie supo responder.

A  la salida del museo habían muchos militares lo cual me dio un poco de miedo, pero también había música y bailes así que me acerqué.

Todos los militares estaban tocando instrumentos musicales típicos como el mini cuatro, que es parecido a la guitarra con la diferencia que tiene cuatro cuerdas en lugar de seis. Las  muchachas bailaba al compás de la música y me invitaron a bailar, claro que no desaproveché la oportunidad.

Compre unos recuerdos para mis primos, son unos juegos tradicionales, se llaman pirinolas, algunos llaveros, sombreros entre otras cositas.

Aquí acabó mi viaje, el primero porque pienso regresar, fue maravilloso.

Ya es hora que descanse, mañana es un largo viaje de regreso a mi país

 

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